Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2026

La distancia que no se dice

Hoy me apetecía escribir aquí. No para cerrar nada, ni para continuar con las cartas, ni para darle un sentido especial a lo que está pasando, sino simplemente porque necesitaba contar cómo estoy. Me he dado cuenta de que ahora mismo este es el único lugar donde realmente me siento a gusto para hacerlo. No es algo que haya decidido conscientemente, simplemente ha ido pasando poco a poco, casi sin darme cuenta, hasta que un día te paras y ves que este espacio se ha convertido en eso que antes encontrabas en otros lugares. Desde que dejé de ir al psicólogo, algo me hace falta. No es solo la sesión en sí, no es solo sentarse y hablar durante un rato; es todo lo que había alrededor de eso: la sensación de poder decir lo que fuera sin medirlo, sin tener que pensar en cómo iba a afectar, sin tener que filtrar lo que sentía. Era un espacio donde podía ser completamente honesto, incluso cuando lo que tenía que decir no tenía sentido o era contradictorio. Y ahora que ya no está, noto ese vacío....

La sonrisa que ya no es mía

  Hay algo que nunca he sabido hacer bien en esta vida. Pedir ayuda. No porque no la necesite, sino porque siempre he sentido que no debía hacerlo. Como si lo que me estaba pasando fuese algo que tenía que gestionar yo solo, sin salpicar a nadie más. Como si compartirlo fuese, de alguna forma, injusto para los demás. Desde que empezó la enfermedad, la he llevado en silencio. Un silencio bastante absoluto. He contado lo justo, a personas muy concretas, en momentos muy medidos. Pero la mayor parte del tiempo he convivido con esto sin abrirlo del todo, sin dejar que nadie realmente viera hasta dónde llegaba. Siempre he pensado que ya bastante me ha marcado a mí como para afectar también a la gente que quiero. Que ellos no tienen culpa de nada de esto. Que no tienen por qué cargar con algo que no eligieron. Y así he ido tirando. Apoyándome en bastones. Algunos más firmes, otros más frágiles. Personas, momentos, rutinas, pequeñas cosas que me ayudaban a mantenerme a flote cuando todo se...

Mayo

Empiezo a ver el final. No como algo lejano o abstracto, sino como algo concreto, cercano, real. Cada vez más definido, aunque todavía no tenga un día exacto marcado en el calendario. Sé que será en mayo. En un mes. En un mes lo habré conseguido. Y es extraño cómo estoy viviendo este momento. Porque desde fuera, para cualquiera, esto sería simplemente una meta profesional, algo que antes o después iba a llegar, un paso más, un objetivo cumplido dentro de una trayectoria que parecía encaminada desde hace tiempo. Pero para mí no es eso. Para mí no es un trabajo. Es un cierre. Es el último logro que siento que voy a ser capaz de obtener, no porque no pudiera aspirar a más en otras circunstancias, sino porque sé todo lo que ha habido detrás de este camino, todo lo que no se ve, todo lo que no se cuenta. La gente ve el resultado, pero no ve el proceso. No ve los días en los que el cuerpo no respondía, no ve las veces que he tenido que parar cuando lo único que quería era seguir, no ve el mi...

Un sitio conocido

  Ayer tuve otro episodio. Salí a pasear, como tantas otras veces, sin pensar demasiado. Intento mantener esas pequeñas rutinas, aunque cada vez me cueste más. Y en un momento dado, sin darme cuenta de cómo, me encontré en un sitio conocido. La plaza de toros de Madrid. La reconocí al instante. Sabía dónde estaba. Pero no sabía cómo había llegado allí. Ese es el problema. No es no reconocer las cosas. Es reconocerlas y no saber qué haces allí. Es como si alguien hubiera cortado una parte del camino y te dejara directamente en el destino, sin contexto, sin recorrido, sin explicación. Me quedé unos minutos parado, intentando reconstruir algo en mi cabeza. Pensando hacia atrás. Buscando una secuencia lógica que no aparecía. Y en esos momentos es cuando empieza el miedo. Porque no sabes cuánto falta. Ni cuánto has perdido. Ni si va a volver. Al final hice lo que ya tengo aprendido. Saqué el móvil y abrí las notas que tengo preparadas para estos momentos. Ahí tengo l...