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Mostrando entradas de junio, 2026

Esta noche

No sé muy bien por qué escribo esto. Quizá porque llevo tanto tiempo utilizando este blog para ordenar lo que siento que hoy no sabía hacer otra cosa. Esta noche me he sentado en un banco y he llorado durante más de una hora. Sin interrupciones. Sin poder levantarme. Hacía mucho tiempo que no me sentía así. Era como si todo el peso que llevo acumulando durante tantos años hubiera decidido caer de golpe. No era solo por un motivo concreto. Era por todo. Por la enfermedad. Por el cansancio. Por las personas que siento cada vez más lejos. Por la sensación de haber llegado al lugar al que tanto esfuerzo me costó llegar y descubrir que, aun así, sigo sin encontrarme. Mientras estaba allí sentado solo quería que alguien apareciera y se sentara a mi lado. No para decirme que todo iba a salir bien. Ni para buscar soluciones. Solo para no sentir que estaba atravesando ese momento completamente solo. A veces pienso que llevo tantos años intentando ser fuerte para los demás que ya ni siquiera sé ...

Empezar de nuevo

  Creo que ya he tomado una decisión. Llevo semanas dándole vueltas, intentando convencerme de que quizá solo era una mala época, que necesitaba descansar un poco o dejar pasar el tiempo antes de hacer nada importante. Pero cuanto más pasan los días, más claro tengo que no es algo impulsivo. Es una decisión que ha ido creciendo muy despacio, casi sin que me diera cuenta, hasta el punto de que ya no puedo seguir ignorándola. El lunes he programado un correo. No es un correo cualquiera. Es el correo con el que voy a dejar mi trabajo. Es extraño escribir esa frase después de todo lo que ha significado para mí llegar hasta aquí. Durante años viví con un único objetivo: conseguir mi plaza en la universidad. Todo giraba alrededor de eso. Cada brote, cada noche sin dormir, cada vez que pensaba que la enfermedad me estaba quitando demasiado, encontraba fuerzas diciéndome que tenía que aguantar un poco más, que todavía quedaba una meta por alcanzar. Y la alcancé. Por eso entiendo perfectame...

¿Y ahora qué?

  Hay una pregunta que lleva unas semanas rondándome la cabeza y de la que no consigo escapar. ¿Y ahora qué? Durante años toda mi vida giró alrededor de un objetivo muy concreto. Aguantar un poco más. Resistir un brote más. Superar un obstáculo más. Llegar a conseguir esa plaza que tantas veces he mencionado aquí y demostrarme a mí mismo que la enfermedad no iba a poder quitarme también eso. Lo conseguí. Después de tantos años de esfuerzo, de incertidumbre y de días en los que pensaba que no llegaría, por fin lo conseguí. Y, sin embargo, desde entonces siento un vacío que no esperaba encontrar. Es como si hubiera estado escalando una montaña durante años, convencido de que al llegar a la cima encontraría todas las respuestas, y al mirar alrededor me hubiera dado cuenta de que la montaña termina ahí, sin indicarte cuál es el siguiente camino. Es una sensación extraña, porque debería sentirme satisfecho. Y, en parte, lo estoy. Nadie me puede quitar ese logro ni todo lo que he tenido ...

Viejos fantasmas

Este fin de semana me ha dejado agotado. Hay veces que la vida no necesita grandes tragedias para recordarte lo frágil que es todo. Basta con una llamada, una noticia o un instante que aparece de repente para ponerlo todo patas arriba. El viernes por la noche me tocó vivir uno de esos momentos. Acababa de subir a casa después de pasear a mi perro cuando ocurrió. Todo fue muy rápido. Le dio un síncope y, durante unos segundos, me quedé completamente paralizado. No entendía qué estaba pasando. Solo recuerdo la sensación de miedo al entrar de golpe, como si alguien hubiera apagado todas las luces de la habitación. Estaba solo en casa. Me puse lo primero que encontré, cogí las llaves y salí corriendo hacia la clínica veterinaria. Durante el trayecto intentaba convencerme de que no sería nada grave, que quizá era solo un susto, que al llegar le pondrían algún tratamiento y volveríamos a casa. Pero cuando llegué allí y comenzaron a hacerle pruebas, me di cuenta de que la situación era mucho ...

Después de aquel día

  Hace tiempo que no escribo por aquí. La verdad es que necesitaba tomar distancia durante un tiempo. Después de tantos meses escribiendo sobre la enfermedad, sobre el miedo, sobre la pérdida de memoria, sobre las personas que han ido pasando por mi vida y sobre todo lo que me removía por dentro, sentí la necesidad de guardar silencio y simplemente vivir lo que estaba ocurriendo. Y han pasado muchas cosas desde entonces. La más importante fue aquel día, el día en que conseguí mi plaza indefinida como profesor en la universidad. Todavía me cuesta escribirlo sin emocionarme un poco. Durante años esa plaza se convirtió en una especie de horizonte, en algo que estaba siempre delante de mí, empujándome a seguir incluso cuando no tenía fuerzas. Mucha gente lo veía simplemente como un trabajo, un paso lógico dentro de una carrera profesional, algo que tarde o temprano acabaría llegando. Pero para mí nunca fue solo eso. Para mí representaba todas las veces que seguí adelante cuando mi cuer...